¿Cómo puede mi hijo desarrollar plenamente su creatividad?

Blog

Carta a la madre de un alumno

Hace unos días me llegó un mensaje a la plataforma de profesor por parte de la madre de un alumno de 2º de ESO (unos 13 años).

El primer movimiento que me vino a la mente es responderle como el profesor de Educación Plástica, Visual y Audiovisual que soy de su hijo: que haga estas tareas sobre el color, que haga tales otras de perspectiva… pero la pregunta no es referida directamente a la asignatura, tiene un carácter mucho más amplio, pero no por amplio deja de ser concreto… cómo desarrollar plenamente la creatividad…

Llevo 12 años de profesor de secundaria de Dibujo, y unos 7 investigando acerca de la Educación en Artes Visuales en la Universidad y creo que nunca me había planteado tan directamente esta cuestión y tomo el reto de contestarla ahora en este texto.

Evidentemente la respuesta irá pensando más en la edad a la que se refiere la pregunta, ahora bien, muchas de las cosas que voy a plantear a continuación son igualmente válidas y adaptables para edades más tempranas, también incluso para la edad adulta (en la que parece que la creatividad tienda a perderse).

Igualmente voy a escribir pensando en una situación normal, ya que pensamos que el confinamiento tendrá fecha de caducidad. Me refiero a las propuestas que hago de ver demostraciones culturales, está claro que ahora en medio de la pandemia no podemos acudir en persona, ahora bien, muchas de estos espacios se han abierto de forma gratuita por internet en las pantallas.

Empezaré desde mi asignatura para ir hacia otros lugares a los que me atrevo a entrar. Y ahora sí trataré de ir respondiendo a la pregunta: ¿Cómo puede mi hijo desarrollar plenamente su creatividad?

Primeramente, desde las artes visuales le propondría que pueda disponer de los más diversos materiales para tener al alcance diversas técnicas artísticas. Desde intentar desarrollar ideas abstractas a través de la pintura, como a través de la escultura o el dibujo; porqué no, que pruebe a pintar con remolacha u otros materiales naturales, que abra la caja de herramientas a ver qué ideas se le ocurren para crear objetos abstractos o figurativos, que pruebe a hacer esculturas con alambre, que juegue con plastilina o arcilla para tratar de darle forma a los sentimientos o a cualquier concepto que le pase por la cabeza, que con un cuchillo talle una patata o cualquier otra verdura para hacerle alguna forma artística… En definitiva, que hay que ser también creativos con la creatividad, que prácticamente cualquier material es susceptible de ser manipulado para el quehacer artístico.

Que intente dibujar aquello que ve desde la ventana, que intente dibujar una composición de vasos y frutas, las caras de las personas con las que vive, que intente dibujar su mascota, que trate de llevar al papel aquello con lo que soñó anoche….

Que intente hacer un vídeo narrando una historia, que trate de jugar a crear ilusiones visuales grabando desde su móvil, que aproveche la tablet y el ordenador para trabajar la creatividad desde el diseño gráfico, que invente un logo de una empresa, que cree un cartel publicitario para animar a la población a llevar bien esta situación de encierro. Que haga memes divertidos y los cuelgue en las redes.

Que también vea, que vaya a museos a ver obras importantes de la historia del arte, así como de arte contemporáneo (ahora los puede ver en abierto muchos de ellos). Que se empape del dibujo, de la pintura, de la escultura, de performances, de happenings, de instalaciones y obras de videoarte…

Que también vea obras de teatro y danza, desde lo más clásico hasta lo más contemporáneo y transgresor. Que participe de alguna obra de teatro (que cuando abramos las puertas del instituto se apunte al grupo de teatro del centro que de verdad que lo hacen muy bien).

Que escuche músicas de todas las épocas y estilos diferentes. Personalmente le recomendaría al menos una pasada desde los grandes de la música clásica hasta la música actual (evitando según qué reggaeton), pasando por el rock y el jazz de los 50 (estoy pensando en Chuck Berry y en Ella Fitzgerald… pero hay mil más).

Que al menos lo intente con algún instrumento musical, teclado, guitarra, clarinete… hay tantos que quizá alguno le pueda inspirar. Que pruebe a cantar, que busque si hay algún coro al que se pudiera apuntar…

Que lea libros tanto de prosa como de verso. La poesía da mucho juego para la creatividad, que vaya a recitales (o los vea en línea), que trate de recitar él mismo desde la emoción, desde el sentimiento. Que juegue a hacer poesía, que escriba historias inventadas, fantásticas o surrealistas. Que pruebe con los haikus que dan mucho juego. Que aúna texto y dibujo/pintura (ahí me vuelvo a mi terreno), que el texto que escriba trate de ilustrarlo como si de un libro suyo se tratara.

Que juegue a juegos diferentes cada día, que se divierta con el humor sea escrito, ilustrado (recomiendo el jueves, que son muy buenos) o audiovisual. El humor se basa en la ruptura con lo previsible y esta ruptura también despierta la creatividad.

Que pruebe de aprender cada día una palabra nueva sea de nuestro idioma o de otro, ya que no todos los conceptos se traducen igual en cada idioma. Algunos significados carecen de significantes en castellano. Personalmente me llamaron la atención en griego antiguo los términos de aporia y de megalosphychia (hasta donde sé en griego antiguo, no sé si en el moderno se siguen utilizando, puedo imaginar que sí). Igualmente, también hay quien inventa palabras de forma cómica, recomendaría en este caso la creatividad de Luís Piedrahita, digno de escuchar.

Que encuentre algún momento también para leer alguna teoría cosmológica, todavía estoy con la boca abierta después de leer las teorías del eterno retorno y la de los cerebros en cubetas. Que busque información sobre los últimos avances de la física cuántica.

Tratando de ir cerrando este texto interminable recomendaría que cada día intente algo que no haya hecho nunca, que cocine platos que nunca haya probado, que pruebe nuevos ingredientes y sabores, que cambie de mano para comer, que cada día se plantee nuevos retos, que se pare a observar la belleza con la que la naturaleza se abre paso en su crecimiento y decrecimiento, que trate de captar con la mirada aquel instante preciso de la luz del amanecer.

Importante para la creatividad también es el aburrimiento. Que encuentre espacios de silencio, meditación y soledad. Mucha de la creatividad del genio surge de dentro y eso pide que cese el ruido de fuera y en lugar de mirar aquello que pasa lejos de nosotros vivamos lo que sentimos en nuestro interior. Es en la mayor de las introspecciones en la que el ser creativo renace cada día. Esa introspección que en el fugaz mundo moderno tanto cuesta de conseguir. Quizá este confinamiento nos dé la oportunidad a muchos de encontrar ese momento para parar y mirar hacia dentro nuevamente.

No quería acabar sin antes hacer un pequeño alegato a nuestra pequeña y denostada asignatura. Una vez un profesor me preguntó para qué servía mi asignatura, para qué el arte, qué utilidad tenía en este mundo. Le dije: “Imaginemos un mundo totalmente utilitarista en que solamente hiciéramos aquello puramente necesario. Posiblemente inventaran un alimento que tuviese la cantidad perfecta de nutrientes para los seres humanos. Tomaríamos unas pastillas o una pasta preparada y no tendríamos que perder tiempo en la cocina… Pero, ¿no crees que sería muy triste no poder disfrutar de la buena comida? ¿Acaso por la utilidad perderíamos los sabores de un buen arroz al horno o de una buena pieza de fruta? acaso por no ser útil (a priori) no es necesario?”

Sí, creo firmemente que el arte y la creatividad son el sabor de la vida y que gracias a éstos podemos desarrollar nuestro lado más humano; recuerden esto cuando vuelvan a poder salir de sus casas y dediquen el tiempo necesario a contemplar/vivir la amplitud visual de una playa, un bosque frondoso lleno de vida, las preciosas formas de una montaña o los colores del cielo cuando el sol besa el horizonte.

Con el sentimiento de encender una pequeña luz, como un faro que pueda servir de guía para responder tan compleja pregunta.

Espero humildemente les haya sido de ayuda.

Muchas gracias por vuestra atención.

Josep Ferragut